Extraños (Blog)

11
Jun

Gente normal, ni mal actor, ni mala actriz

Durante un tiempo trató de superarlo bebiendo demasiado y manteniendo tristes y ansiosas relaciones sexuales con otras chicas. Al terminar se sentía tan mal que vomitaba. No había nadie con quien pudiera hablar de ello. Tenía sueños recurrentes en los que volvía a estar con ella y la abrazaba plácidamente, como solían hacer cuando se cansaban el tiempo que estuvieron juntos.

Luego despertaba tan deprimido que era incapaz de mover un solo músculo. Sentía una vergüenza debilitante por el tipo de persona que había resultado ser, y echaba de menos cómo le había hecho sentir.

Todo empezó con una conversación incómoda, una relación que cambió sus vidas. Siempre fue una pena desaprovechar ese espacio de convicción y resistencia. No tenían mucho en común, en términos de intereses y demás. Y en cuestiones políticas, seguramente no compartirían las mismas opiniones. Pero estaban en el mismo grupo, donde nadie se dio cuenta. El gimnasio era un espacio vacío donde el tiempo parecía elástico, alargándose con cada sonido y movimiento. Él no lloró al ver morir a su padre; ella sí, solo que tenía la sensación de que las cosas no serían tan confusas si en esa relación no hubiera habido ese otro elemento de por medio.  

PEBELTOR

4
Jun

Ese alguien que no fue

Cuanto más caos, más estímulos tenía. Debía de estar tranquilo y, sin embargo, sentía incertidumbre, necesidad. Solo le faltaba trasladarse a otra localidad y cambiarse de trabajo. Había dejado de acercarse a su bloque de pisos y buscarla por entre las ventanas de arriba, de esperarla, de hacerse el encontradizo.

Llevó su corazón bajo las vías del tren y esperó el shock. Con todo y con esas, la seguía queriendo, más que cuando empezó a mirarle con avidez, más que cuando ojiplático se le presentó en casa y se le desnudó de cuerpo entero en un santiamén.

Querer no era fácil, tenía la sensación de haberla perdido. Y seguía en sus trece de volverle a poner entre sus manos un cepillo de dientes, el sexto quizás; de las zapatillas de estar en casa siempre se encargó ella.    

El chándal de la jubilación

30
May

Demasiado para el cuerpo…

…la vida, la vejez y la muerte.

 

28
May

Una mujer disfrutando, estirándose

Era la realidad cotidiana con todas sus contradicciones. Profunda, divertida, ligera. Sus hijos y sus ex no la reconocerían del todo. El poder de sus risas seducía. Y el esmalte de uñas, rojo. La experiencia religiosa de santiguarse. Su inclasificable rostro mostrando ese reflejo constante que la priorizaba, disfrutando, sin ni mirar a zonas específicas de su cuerpo. La camiseta, de culpa y estupor; el bolso, tan cerca que respondía a todos sus planes; cómo se atusaba el pelo, inapelable; la búsqueda de la grandeza, queriéndose.

Todo un credo estético y vital. La universidad del más allá. Muy elegante esa forma de amor. Excesiva, sobrándole la muerte y la tristeza. Sí, se había ido a hacer yoga; eso decía. 

A los milagros hay que llamarlos

21
May

Una fuerza apabullante

No se movían igual, no hacían exactamente lo mismo, pero interactuaban y hacían su papel. Como mujeres tenían asimilado ese reflejo sentido y lento, repetitivo, que las hacía inigualables, pudiendo pasar desapercibidas hasta el infinito o bien ser reflejo de todos los espejos.

Algunas llevaban un arma, otras solo estaban para contextualizar, llamar la atención o modular, como quien evita mirar a un vecino, estando sin estar. Si bien todas juntas conformaban una fuerza apabullante, integrándose de forma natural en los conocimientos, costumbres o pensamientos previos.

Quien debía disparar se bebía el té en silencio. Eso se deducía de los últimos días. Y cuando terminaban, se iban y, al llegar a casa, dejaban la ropa pulcramente doblada y se metían con delicadeza en la ducha o la bañera, según cada cual. El agua hacía el resto.  

En cuanto a los hombres, no todos lamentaban un simple homicidio.

14
May

Tener a alguien

Se trata de un gesto compartido, de no avergonzarse por amar con el corazón, quizás, de no seguir las reglas, porque algunas mamás siguen las reglas y otras no.

De eso se trata, de encontrar un protector, para encontrar un mundo entero que habitar conjuntamente, lo demás son historias, romances en el aire, traumas, tener muy poca memoria, ser un canalla.

Lo que somos y queremos ser

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