Tag: señor Oso

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Jul

A la misma hora mañana

Cuando a primeros de un mes de junio concluyó el segundo semestre, él se despidió de ella y se mudó a una habitación más espaciosa fuera del recinto universitario. Solo los estudiantes de primer curso estaban obligados a vivir en residencias.

Hacia el mes de abril, apenas unas horas después de haberse enterado de que se quedaba una habitación libre en el piso de ella se trasladó, sabiendo ya que lo quería tanto como él la quería a ella.

Veranos calurosos e irrespirables más delante, y muchas hojas de los árboles mudadas, amén de ladrillos pareciendo rezumar de sudor y manoplas puestas en sus meses, aquellos que fueron niños, ellos y los mundos de elocuencia perdidos, seguían quedando como si todo, como si nada, como si nadie.

“A la misma hora mañana”, le decía ella cuando el sol ya no se sostenía en el cielo, la una dándose a la página perdida del libro, él teniéndolo todo por delante, acurrucándosele en su pecho.

Lo hacía siempre la abuela, se sentía a gusto en su compañía. Para la nieta eso era lo primero que le saltaba a la vista, si bien, ya no preguntaba tanto, iba comprendiendo el orden lógico, quizás demasiado, porque a su peluche también le mesaba el cabello en la habitación más pequeña del mundo, echándole el edredón al señor Oso.

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