Le dio cuatro razones, muy profunda: que sepas que algunas personas quieren que suceda, algunas desean que suceda, otras hacen que suceda. Las cosas no cambian; cambiamos nosotros. Cambia antes de que debas cambiar. Deja que el que mueve el mundo se mueva primero. Él se las devolvió, en dos palabras: cásate conmigo.

Escribir un comentario