Él era débil y yo era fuerte; o, yo era débil y él fuerte. Y no era lejos, tampoco estaba tan oscuro. Pero no lo hicimos, a pesar de todo.
El tiempo sí que es rebelde; empezar de la nada, afirmar la deriva, pisar el castigo, el aire. “No te necesito, te prefiero” quise engañarme.
Gloria es amar, para quien ama; para el resto, sólo dolor. Y la luz muy consentidora, rayada de caminos.
«Todo es hacerse guiños, tierra y mujer», diría un donnadie. Y dejé que él me guiara a casa,
escribiría PEBELTOR (a pesar de todo).
Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies. Más información
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.