No todo lo que se rompe hace ruido

Entró caminando y se fue quitando la ropa mojada mientras sorteaba los muebles sin encender las luces, voluntariamente ciega.

Yo le seguí, o seguí su sombra, y me di cuenta de que ella quería que le siguiera. El mundo era negro y azul.

El ruido de las cosas al caer

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