Cuando se retrata un mundo pobre ¿dónde está el dinero?, ¿o la belleza? Es hora de tomarse el placer en serio. Será más fácil si le dices lo que quieren oír… a los extraños. No me refiero a aquello de “la mujer más barata al final te sale muy cara”. Sino que a todos nos gusta tener un nombre, una identidad, que nos recuerden por algo en concreto. Imaginen:
Le correspondió como mejor pudo. Venía de dar besos de manzanilla en no se sabe qué desesperaciones; ella no preguntaba, besaba. Y apenas le importó. Tenía muy claro que iba a ser la reina. La reina de los anhelos. La reina que supo adaptarse, escribió, mucho antes de llegar a ese palacio. Una experiencia tan real como la vida misma. Y la verdad es que un poco, también, miraba al cielo, no demasiado, quien besaba como tal; tenía ya, la mitad de la victoria.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…