¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir… dormir, tal vez soñar!
(Ser o no ser -Hamlet-, Shakespeare)
A tan larga tregua al infortunio, no hay duda: A las personas les gusta su violencia porque les hace sentirse bien, extrañamente.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…
...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería. La quería querer, que se dejase.