Categories: Extraños (Blog)

Once y veintritrés

Cuanto más cerca la profundidad de la belleza es más agónica y deseable, y eso que se es muy consciente de las dinámicas y la estática de tanta mar. Ni remando a brazo tendido se avanzaría más. Hay momentos en los que no, porque el retorno es también ese patrimonio perdido.

¿Serán verdad todas esas cosas?, ¿de veras habrá alguien esperándome?… ¿El bebé del puerto será mío? ¡Malditos siete minutos!, y las medias horas de tanto decirse y extrañarse. Nunca es una palabra que asusta.

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa

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