Lo recuerdo como si fuera ayer. Eso sí que fue un discurso motivacional, lo que precisaría yo; este sofá que lo llena todo y yo ya tenemos toda la magia que necesita mi interior. Quiero volver a tener la capacidad de imaginar un mundo mejor, saber que es mi momento: esa unidad mística presente en lo profundo de las cosas que me falta. Esto está empezando a ser como lo de beber agua cuando te desangras, que por mucho empeño en tal vulnerabilidad, centímetro a centímetro es como vivir el antes de morir, desentona, reprueba… muchas voces y una en el centro de la diana.
Sin milagro sigo ingenua que no hambrienta. Así no es posible hacer nada grandioso que me entusiasme. Quizás esté ya en el infierno y no sea tan malo, y lo de la adversidad sea esto: no tener ni secretos o lamentos. Soy tan libre que hasta los consejos de ancianos me parecen útiles, dan juego.
Por lo menos caí hacia adelante… fuimos héroes el todopoderoso sofá y yo, llevaría mil y pico intentos hasta que me salió. Y no dejé a nadie atrás, nadie. Claro que este ha sido en un día de diario; mi jefe debe estar echando pestes. Ya me sé su discurso, que no lo que más daño me hizo. Ni lo extraño:
-¡Niña!, has sido tú la que me has hecho correr riesgos. ¡Al infierno! ¡Despedida!
El caso es que tras aquello cualquier día es como un mal fin de semana. ¿Estaré sobria?
Perdió la noción de los días, porque al fin y al cabo poco le importaba el tiempo, teniendo en cuenta…
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…