Los días de diario iba con traje y corbata. Le ayudaba a disimular, sin ninguna duda. La muerte de su hermana no le era soportable. Su madre siempre le dijo que para ser feliz su mujer tendría que estar contenta, ser feliz. Le llevó años entenderla.
Cuando corrió por Madrid el rumor de que ese hombre se iba, y que su hermana estuvo a punto de llegar a ser monja, se les olvidó lo otro que llevaban oyendo. Su mujer sí que lo despidió, de la vida en general, lo cual le fue un desahogo de alguna forma al no poder llorarle; no quería seguir oyendo cosas.
Pocas veces la voluntad de un pueblo se mostró con tan desesperado heroísmo.
A cada época y cultura,
le salvaban un puñado de hombres.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…