Categories: Extraños (Blog)

Y provocar también

Incluso a más pequeña escala la catarsis tendría otra naturaleza helada. Se la juega, toda vez que está asegurándose esa caridad del saber destacar.

Sabe que la miran. Lo sabe. Está bajo cero, y colabora. Le duelen las muelas en esa superposición de tanto tránsito. Su soledad es terrible, impropia. Cambiaría, más debe cruzar… pero tendrá que conformarse… y sonreír.

No puede ir menos excelsa. Le penaliza mucho que lleva cuatro años pasando por el mismo sitio, sin descanso, a las once de la mañana; y siempre se oscurece, el mundo rota y ya nada es seguido. Todo se para-acelera, descansa-sufre. Y los malos son más o menos fuertes.

Desarrolla una larga paciencia, de terna dama, y piensa en su duelo, pasando, acerca de cómo y por qué el cielo es el infierno. No depende de sí misma. A las seis y media ya habían atropellado a otra. La primera. Hacia las ocho iban dos. Era una mujer que se casó con un hombre, muerta a los setenta y cuatro años. Justine literalmente está conmocionada, además de no poder ni denunciarlo, no puede revelar ninguna emotividad, eso les escandaliza más a los que conservan su fuerza en el pedal y el embrague. La metrópolis los ha absorbido, escondidos en sus viejas y laberínticas calles.

El convencionalismo social expresa, matiza y transgrede tantos pretextos que da seguridades a los payasos. Uno mató a sangre fría a treinta y tres personas. Se centraba en los hombres muy jóvenes, luego se cebó con las más mayores. A Justine se le suceden muchas causas.

-¡Bésame el culo!, ¡nunca sabrán cuál será el último paso!- declaró al salir del centro de internamiento ese conductor que una vez volcó.

Vuelve a estar libre. No tuvo ni pizca de humildad. A las doce horas ya se sentía mejor, había retornado a su repugnante e inhumana organización. Justine no puede ni preguntarse qué les lleva a los delincuentes a caerles bien. Culpable de nada, no para de acordarse de familiares, amigos, víctimas y extraños.

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa

Recent Posts

El hogar

Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…

3 días ago

Se encontró con ella

Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…

1 semana ago

Era difícil saber si…

...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total.  La historia interminable    

2 semanas ago

Mala cosa

Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…

2 semanas ago

Parecidos

Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…

3 semanas ago

La oscuridad…

...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor.  Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…

4 semanas ago