Hubo dolor. Hubo miedo. Hubo confusión. Hasta entonces solo había habido besos. Salió y se cargó a dos vecinos, pero eso era lo de menos.
Arreglar las cosas para estar a solas era difícil. Días antes, los bien guardados pechos fueron suyos. Disfrutó con gozo de aquella última desnudez, algo inimaginable. Había en ella muchas cosas admirables, muchas cosas que amar, si bien, también la dejó de lado al percibir que los sentimientos de ella no eran tan sólidos como los suyos.
Después de aquello silencio y cuatro largos días sin nada para ese que no pedía un favor dos veces, ni una. Nuevo año, el consabido corte de pelo, adquirir un par de rebajas, y como si tuviera su nueva vida. Lo cierto era que no le interesaban las chicas sanas y normales.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…