Categories: Extraños (Blog)

Una mujer disfrutando, estirándose

Era la realidad cotidiana con todas sus contradicciones. Profunda, divertida, ligera. Sus hijos y sus ex no la reconocerían del todo. El poder de sus risas seducía. Y el esmalte de uñas, rojo. La experiencia religiosa de santiguarse. Su inclasificable rostro mostrando ese reflejo constante que la priorizaba, disfrutando, sin ni mirar a zonas específicas de su cuerpo. La camiseta, de culpa y estupor; el bolso, tan cerca que respondía a todos sus planes; cómo se atusaba el pelo, inapelable; la búsqueda de la grandeza, queriéndose.

Todo un credo estético y vital. La universidad del más allá. Muy elegante esa forma de amor. Excesiva, sobrándole la muerte y la tristeza. Sí, se había ido a hacer yoga; eso decía. 

A los milagros hay que llamarlos

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa
Tags: excesivaexperiencia religiosamuerte y tristezasus exun credoyoga

Recent Posts

El hogar

Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…

4 días ago

Se encontró con ella

Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…

2 semanas ago

Era difícil saber si…

...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total.  La historia interminable    

2 semanas ago

Mala cosa

Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…

3 semanas ago

Parecidos

Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…

4 semanas ago

La oscuridad…

...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor.  Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…

4 semanas ago