No, no seas víctima del pecado de los demás…
la libertad es no tener nada que perder.
Se pueden respirar los deseos de otro:
los miedos son la peor enfermedad,
no me hagas llevarte al desierto…
tú sabes que voy muy en serio,
yo sé lo que es quererte más.
Si tu pecado no soy yo,
¿por qué del trato?…
¿y, tantos rezos?
He hecho daño,
volvería a caer,
¿vergüenza?
No queda.
Extraña,
vicia,
sé
Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.
La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…