Sin necesidad la gente tiende a portarse mal, y en medio está esa mayoría silenciosa que te saquea con el cumplimiento de normas, con indiferencia… con la justicia. Siempre hay una razón para esos extremos.
En general nadie es dañino ni tóxico, pero mejor no presumir de quién te aplaude hasta saber lo esencial de ese/a predador/a social. Ello es la cura del bienestar, el darse solidez; y hay dos cosas que asisten esa individualidad: primero, saber ser ausente; segundo, marginarse al corazón de la locura.
Esas negligencias sociales son el mejor consuelo, es biología y es supervivencia, es existir; se minoran las distancias entre las nubes y la tierra. Esas irritaciones, torturas y reinados son ventajas del cielo, corruptelas y cultos; es naturaleza humana, deseos de carne y hueso, fuerza, control, límites y fallos de la memoria de las personas normales, y sueños que cumplir: un reglamento completamente nuevo por cuanto todo lo que surge es necesario, extraño.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…