Categories: Extraños (Blog)

Sordas miradas

-Hemos vuelto a los Sesenta: podemos hacer cualquier cosa, pero hacemos lo mismo -apostilló el coronel, obligado también a desdecir a los de su pinganillo-. Te mienten para no perderte y te pierden por mentirte. 

El amor era un beso inesperado en la frente, y así sucedió. Un paréntesis en la omnipotencia de la carne, los voluptuosos balanceos y los transparentes tejidos a la luz de las candilejas cargadas de sordas miradas.

PEBELTOR

A buen juez, mejor testigo

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa
Tags: beso inesperadoLa frágil moralte mientente pierden

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