Desconfianza hacia el otro, celos, curiosidad, inseguridad en la relación y/o la otra persona. “Te quiero”. “Vamos a hablar”. Pensar que el otro te está mintiendo adrede. Querer hacer planes, no aceptar ningunos otros. Inconsistencia. Poner en riesgo todo.
De ver cortinas, estores, blusas, vestidos, a la nada más despreciable. Del querer saber de más y pedir explicaciones a la peor experiencia sensitiva, mirando de otra forma a eso que se llama realidad.
Acusar primero, preguntar afirmando no mucho después. Frases sinuosas, violentas, llenas de ritmo. Reproches, cautelas, daños. Y pretender una enriquecedora conversación.
Despedir el año, empezar otro más, distinto, igual. Almas que tienen prisa cual niña que recibió los caramelos hace ya demasiado tiempo. Personas, abrazos sin gracia. Objeto de deseo y vejación.
Perder la razón aún teniendo la razón. Echar por tierra todo lo conseguido. Ese mucho, ese poco. Ese todo… Ir del engaño al cinismo. Amor y autenticidad.
Quedarse callada, morderse los dientes. En todas partes y al mismo tiempo. Zigzagueante.
La minipimer se había roto, ese también era otro problema bien grande. Que no exprimía la naranja la puta batidora. El mundo se iba a caer por estar unas horas, días, sin la minipimer, y peor aún que su sustituta (otra batidora) no exprimiera.
Complicidad absoluta, postrimerías… La verdadera belleza jamás se midió en perfección, ni el amor inolvidable.
Ganar la batalla, perder la guerra.
PEBELTOR
Tus actos pueden ser el único evangelio que algunas personas escuchen hoy en día.
San Francisco de Asís.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…