Era muy buen hijo, y muy buen cliente también. ¿Marido? Su nuevo sitio aquí, ya veremos. Pufff. No entiendo muy bien su vergüenza y mis extrañezas… y debemos ir pensando un nombre.
La tela no dejaba pasar su respiración, le picaba la piel, la cara, todo. Era como si su vida hubiese…
Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.