Categories: Extraños (Blog)

Mis cambios climáticos

El inmortal, descamisado, si algo había enseñado a su gente es que había unos límites de empatía, y esa ordenanza fue nuevamente más allá de lo establecido.

-No te rindas, querido, es muy de clase media -lo saludó efusiva, moviendo sus caderas.

Como cascarrabias se lo perdonaría todo, pero Griffin estaba trabajando por su causa y prefirió no dejarla hacer.

-Soy viejo para cambiar. Haga todo lo que quiera McCarthy -la llamó por el apellido, quieto, con una mano en la cabeza y la otra sujetando el pomo de la puerta, a medio abrir para no quedarse encerrado a solas con ella, ni abierta del todo para evitar que otros pudieran ver la escena en toda su extensión. Que por mucho que pasase el tiempo no terminaba de llegar nadie, y hasta sin moverse se tropezó.

-Todas somos un poco Lady, mi señor Griffin. La adicción al chocolate no existe, ¿o sí?

Provocarlo lo puso en plan mayordomo.

-No hay nada más sencillo que evitar a las personas que no te gustan -giró la mirada.

Ella no.

-Cada mujer camina hacia el altar con la mitad de la historia escondida -se miró y cogió sus virtudes.

Principios a los que se encomendó el galés, rezando noble, y por supuesto enrarecido, que para él no había fiesta alguna.

-Una mujer de mi edad puede encarar la realidad mucho mejor que la mayoría de los hombres.

Ese hombre no quiso darse cuenta de nada.

-Soy una mujer -indicó Mary-. Puedo ser tan contraria como quiera -repitió.

Descompuesto, al fin dejó de ser el único extraño, o estaría en un continuo estado de colapso. Abrió, y hasta le llevaron un periódico.

(Extracto del libro en curso Mary McCarthy; pueden ver más obras en www.pebeltor.com

disponibles en Amazon/PEBELTOR)

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa
Tags: Amazon/PEBELTORmuy de clase mediasoy una mujer

Recent Posts

El hogar

Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…

3 días ago

Se encontró con ella

Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…

1 semana ago

Era difícil saber si…

...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total.  La historia interminable    

2 semanas ago

Mala cosa

Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…

2 semanas ago

Parecidos

Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…

3 semanas ago

La oscuridad…

...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor.  Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…

4 semanas ago