Olía mal en el patio. La humanidad, lo real. Un proceso de muchas veces. Sí. Todo un cambio. Nada camaleónico. Y las dudas por el abrazo de uno mismo.
Ya solo hay dos opciones: la cárcel o la muerte; y la muerte no siempre puede detener la vida… Tenía artritis reumatoide. No me valía para la idea de estar siempre feliz. Fui extraña durante un tiempo, hasta que me pegó los dolores en las manos. Una cosa es la tristeza y otra la depresión, está claro.
Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.
La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…