Categories: Extraños (Blog)

La cubertería de plata era de oro

Hubo un tiempo en el que la cubertería de plata era de oro. Se cuidaba juntos del valor de nuestro mundo. No había correos amenazantes, y la tristeza del rostro se podía paliar comiendo, estando, mientras se corría el peligro de convertirse en un buen hombre.

No hacían falta batines de terciopelo ni trajes de caza y postín. Por entonces también había esclavos de los que no soñaban con su libertad, sino con un esclavo propio. La política, siempre siguiendo al poder.

De gente que se había criado junta, y ese silencio tan convincente, verídico. Esa memoria, de la intimidad de las cosas, de las familias. Lo que se pierde si no se tiene conciencia del mundo y se conocen los sufrimientos.

Ahora ya muchos coches suenan distintos, pero siguen siendo coches. Y hay personas que no comen, que se alimentan. Solo que los muertos de antes y ahora valen lo mismo. Un dolor no es mejor ni mayor que otro. Cuando no se quiere escuchar, no se escucha, y cuando se quiere estar, se está. Falsedad y disimulo. Ya casi no hay hombres buenos ni malos, ni traidores por vocación, ni envenenadores por capricho: solo personas conformistas con lo que se les ofrece.

Antes y ahora todo estaba bien si parecía bien; no hay más muertos que los llevados por los vivos. Otra ley inexorable que se ha mantenido, tanto como que los coches son coches y las personas, eso.

Dejemos las conclusiones para los idiotas.

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa
Tags: idiotasmuertospoderpolíticaun buen hombre

Recent Posts

Diario de una maestra

Se había enamorado de quien no podía tener.  Corría el peligro de convertirse en una buena mujer. Una puta que…

1 semana ago

La dificultad de las cosas fáciles

Roma tiene muchos súbditos.

1 semana ago

Quererse hasta doler

Tenía una herida muy grande. Más aún le faltaba tiempo para medir la vida por décadas que no por años.…

2 semanas ago

Fue la respuesta

Quienquiera que fuese, había exhalado el último suspiro a los veinticuatro años persiguiendo el sueño de continuar teniendo siempre veinticuatro…

3 semanas ago

¡Tú no estás bien de la cabeza!

Perdió la noción de los días, porque al fin y al cabo poco le importaba el tiempo, teniendo en cuenta…

3 semanas ago

El hogar

Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…

4 semanas ago