Le interesaban las personas con sus propios defectos, fracasadas de sí mismas.
Y la quería. Era una malquerida que no se dejaba amar. No podía soltarla y dejarla ir, el olvido estaba lleno de memoria, no se lo merecían. Eligieron amarse y tenerse.
Qué hija de puta.
...en tierra de santos y pecadores; demasiado enfermos para mejorar.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…