Le contó esa pena infinidad de veces, sobre todo cuando salían a cazar grafitis. Les ayudaba a sentirse mejor. Les hacía pensar que su hermana no había desperdiciado su vida al arrojarse, destinada a una cámara en ristre permanentemente, siendo alimentada y sondada con el menor ruido posible, salvo por ese respirador artificial y el facto del miedo.
El general más mediático dirigía la defensa y los rescates, también la habitación de la hija del presidente. Tenían una comisaría instalada en el Centro y todo lo que comportaba. La música y ellos componían los ánimos descompuestos, amén del arte que aliviaba los trabajos y los males.
Extracto del capítulo Flores de abundancia, de la novela La frágil moral
-solo con una buena actitud no llegarás a ninguna parte-
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Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.
La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…