Él y un transistor a pilas, así aprendió. Con lo que del silencio escuchaba, el miedo y la desconfianza. Otras, con el poder terapéutico de la ficción, jugando: sus hermanas.
Desde bien pequeños experimentaron traumas, pero la mente los iba almacenando y reemplazando. Fueron muchas las horas, e incómodos testimonios. Las personas a las que querían siempre fueron las únicas que pudieron hacerles daño. A los ricos no les gustaba que envidiasen sus cosas, les hacía sentir culpables.
Su madre jamás les dijo que crecieron en un hospital, y gracias. A ella, y a ese padre, que no fue padre, quien les tuvo hospitalizados sin ni abrirles fichas, detrás de los archivos. El doctor Flores, un eminente cirujano, el que la tenía como asistenta sirviendo en su casa a las órdenes de su querida esposa durante buena parte del día, cuidándole de sus otros cuatro hijos.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…