donde los pájaros son seres del presente,
con todo ese flujo de emotividad considerable,
y ese canturrear o latidos que los hace eternos.
Las frases se entrecortan, no hay emperatrices del mañana,
los niños arrugan la nariz, los perros buscan refugio, nada es concreto.
Cualquiera espía por la ventana, faltan paseos, fervores;
hay culpabilidades adúlteras. También surgen los acuarios,
y los dientes de las maestras se sujetan mejor que los nombres de las calles.
Se musita mucho, por pasillos, los pájaros; en ratos.
Esa marioneta atascada en las demás estaciones,
cual dolor de muelas.
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…