Categories: Extraños (Blog)

En entredicho

¡Qué bueno y qué malo era!, se podía escuchar el silencio de la nieve entre sus venas. En esa urna seguía sonando igual. Sólo deseo su propio bien.

Y eso que era del tipo máscara de hierro. Yo siempre suya, y él con su orgullo cegado… A mí nunca me faltó ese pecador… No es ese el trabajo más solitario del mundo. ¿A qué viene el ir luego a decirle un salmo y prender una vela?… Tal vez los demás hayan confundido ese amor nuestro con sus lejanías pero al diablo que renunciaron era su padre. Ojalá se dejen orientar y no lo castiguen más: aún les queda la peor parte.

Ese tipo era un lobo, prefería morirse de hambre antes que cometer un error. No encontrarán nada esos extraños. Lo debieron querer antes.

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa

Recent Posts

Siempre se quiso morir antes…

...de que sus hijos lo desearan.

4 días ago

Hizo una pausa de nuevo

Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…

6 días ago

Le gustaba tener…

...a alguien con quien hablar.

2 semanas ago

Es de noche, pero el cielo está limpio

Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…

2 semanas ago

Levantó las palmas en gesto de…

...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano. 

3 semanas ago

La noche de bodas

La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…

3 semanas ago