Nunca encontraron el hacha ni la encontrarán, señor juez. Menos aún la cabeza de la chica. Y no, no está en mi minihuerto… dichosos ojos. Todo terminó el día en el que aquellos dibujos acabaron por representar nuestras vidas.
Esto disipa las sospechas sobre mi padre, solo estaba borracho y un poco sentimental. No podía imaginar que acabaría ahogándose; las mejillas aún me arden de vergüenza.
Así es la naturaleza humana, ¿no?
Una chica delgada, morena. Solía vestir de negro. De eso también estoy seguro.
Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.
La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…