Categories: Extraños (Blog)

Después de la fiesta

Después de la fiesta de la anterior noche, empezó a contarle lo de su familia. Él no supo cómo reaccionar. Empezó a decirle que la quería. Fue sin más, algo instintivo, como cuando se retiraba la mano al notar que algo te quema. Ella lloró, se puso a llorar mucho.

No fue la primera vez que sintió el impulso de decirle que la quería. Todo, con diecinueve años menos y quince kilos de más.

A la mañana siguiente se despertaron con el ruido de las llaves de su mujer; debieron de quedarse dormidos sin querer. Su mujer entraba con dos bolsas de plástico del supermercado. Y la otra con el vestido de tirantes de la noche anterior colgado en el aseo de la abuela.

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa
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