No tardó en descubrirse a lo lejos el brillo intermitente de otra lucecita que aguardaba anhelante. Una mujercita leyendo, pese…
Las balas fustigaron el aire y la tierra en torno suyo, pero el hombre no se movió. El dolor le…
Tenía una belleza insoportable. Ni resentida ni traidora la madre recién nacida, quien sonriendo estaba más guapa. Las tardes le…
...en Madrid le dio de comer, solo que el diablo a los suyos quiere.
De lejos sonreía para sus adentros. Ellas, a lo suyo. Ese, el de la moto, quien jamás echó margaritas a los…