Las balas fustigaron el aire y la tierra en torno suyo, pero el hombre no se movió. El dolor le había hecho invulnerable e invencible. Casi como la luz sin gravedad, como cuando uno se muere.
En casa, días después, sintió llorar a ambos lados de su cama a dos pobres mujeres: madre e hija. Para quienes la guerra seguía. No en vano, seguía siendo un soldado… y le volverían a llamar a filas.
Y aún tuvo alma para levantar la cabeza y seguir adelante.
A quienes tienen el horizonte,
Una semana más tarde, la manada emprendió el camino de regreso a un hogar que no sabían dónde estaba, ni…
Se encontró con ella en la estación, el Titanic de las Montañas, y después de no haberla visto en dos…
...aquel rostro sonreía o reflejaba una tristeza inmensa o una indiferencia total. La historia interminable
Él seguía retumbando a través de la oscuridad. Pero también los edificios parecían absurdos, como si tuvieran las puertas en…
Lo de ser una persona muy feliz, romántica y dulce no iba con ella. Si bien, la vida brindaba esos…
...también tenía su propia belleza: tal día hicieron dos veces el amor. Quería mirarle a los ojos cuando naciera su…