Cuando aquel día estuvieron paseando juntos, él era su último amigo soltero. Después, pasó lo que pasó. Y fuera ya de los tribunales, siempre tendría algo para acordarse de ella, tal que tuviera su corazón en una caja más allá de las responsabilidades jurídicas.
En las horas centrales miraba por entre los barrotes y seguían allí.
Quizás, la libertad tan deseada por él ya no le pertenecía. Ya no existiendo para la justicia ni la piel que alguna vez acarició.
Él cerró con fuerza los párpados y se tocó la frente; después le colocó el mechón de pelo detrás de…
Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real al mundo. Y hay algo tremendamente corrupto y excitante en ello.…
...rendición, cerró el maletero y los despidió agitando la mano.
La vida brindaba esos momentos de felicidad a pesar de todo. Lo recordaba como un sonido que salía por la…