Categories: Extraños (Blog)

La ley tenía poco que decir

Hablaba de viejos amigos que no eran lo que parecían. De traidores cuyos motivos había empezado a comprender. Había buscado su olor en el de todas las mujeres con las que se había cruzado. Sabía todo sobre el límite de la longevidad humana. Y también escuchó: “donde haya luz, y prométeme que no me volverás a preguntar nada”.

Así fue como sucedió todo: sus vestidos envejecieron, yendo juntos a alguna parte. La ley tenía poco que decir.

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa
Tags: la leylongevidadvestidos envejecieronviejos amigos

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