Ese era el meollo del asunto, la previsión de una época en la que ya no estuvieran juntos, un tiempo futuro en el que desaparecería todo lo que venía sucediendo y ellos se convirtieran en fantasmas que vivirían en la memoria del otro, y por eso andaban hablando de niños y de que querían tener uno.
Por primera vez en la vida él empezaba a tener un poco de miedo de sí mismo. Ella, una alegría que no había sentido en meses.
La Navidad lo jodería todo.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…
...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería. La quería querer, que se dejase.