Denunciar por dos veces no está bien, se podría convertir todo ese daño en un bombardeo de inutilidades; casi que mejor reiniciarse, para que nadie construya muros. En eso se convierte esa guerra titulada El chándal de la jubilación, en todas las mentiras que a uno le hacen grande, y en la acción más necia.
Sentir una soledad rara, es casi peor que no tener un plan de escape o pervivir en una noche sin girasoles. El donnadie menos ambicioso estaría menos desorientado, pero siempre hay un código de evacuación, y cada tiene el suyo. ¿Les gustaría vivir amnésicos, sin saber nada de todo lo anterior? Cada uno puede cambiar las reglas de su propio juego, ¿o no?
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…
...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería. La quería querer, que se dejase.