-El talento de las mujeres es el cincuenta por ciento del talento de la sociedad y seríamos muy torpes si prescindiéramos de él -soslayó el galés, callando lo de que “el diablo te ofrece el plato, más no te obliga a comer”.
Y, gracias a una melodía de notas sueltas de piano que salieron del teléfono del americano recuperaron la luminosidad natural, quienes la tenían.
-Me muero por fumarme un cigarrillo -esgrimió Mary Anne a toda esa aristocracia de barrio.
Si alguien me dice que entiende lo que viene sucediendo en este puto reino es que no se lo han explicado bien, farfulló el señor Griffin.
A mí no me entierras tú, barruntó otro.
Extracto del libro Mary McCarthy (PEBELTOR)
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Le interesaban las personas con sus propios defectos, fracasadas de sí mismas. Y la quería. Era una malquerida que no…
...en tierra de santos y pecadores; demasiado enfermos para mejorar.
La quería por quien era cuando estaba con ella. Y se frenó todo de golpe.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…