Hay estilos de vida que no aprobaríamos. Estilos que no hemos ni probado a llevar por cercanos o extraños. Estilos que nos son discordantes, repugnantes, que depredan nuestro sentido común. Y estilos, que, cuanto más los vemos, más nos gustan. De esos en los que la experiencia de los sentidos te dicta, si necesitas un corazón o te morirás.
¿Estás satisfecho con lo que has hecho con tu vida? Imagina que morirás mañana…
No, si la jueza llevará razón, encima: en una ciudad pequeña, de cada dos personas, una te odia y otra te quiere… Pufff. Aquello que fuimos, corazones de sapo, si acaso.
No había hecho más que esperar, sobre todo desde que se marchó en primavera. La cuarta o quinta vez. Esperar…
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…