Categories: Extraños (Blog)

El vecino olvidado

Pasaron muchos años hasta que supo de su nombre, una vez, en la que aceptó recogerle un paquete. Fue sin querer, por descuido. No llegó a firmar nada, de esas veces en las que el repartidor tenía autorización para dejarlo en la entrada evitando todo contacto físico directo; y prisa, algo muy usual.

Tan cerca de la vida, como que no, sus apellidos coincidieron. Y fue el silencio, la gravitación de los gestos y las muchas facetas de la misma vida quienes lo redujeron todo a esa infinita capacidad de que ni el uno ni la otra fueran inocentes.

El repartidor, en su entrega, apuntó que el paquete lo entregaba al vecino de portal. La soledad a la que hubieron de enfrentarse fue singular y vergonzosa. Ni ella ni él habían pedido paquete alguno. Quizás fue su puta madre, palabra que tenían borrada del diccionario.

Preguntada la hija pequeña de ella, nada de nada. El chucho con el que jugaba la nena, por lo menos dejó de aullar de una puta vez.

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa
Tags: aullarchuchola misma vidarecoger paquete

Recent Posts

Una pena que ablandar

No había hecho más que esperar, sobre todo desde que se marchó en primavera. La cuarta o quinta vez. Esperar…

13 horas ago

Peaje de libertad

Luces aún encendidas al amanecer.  

6 días ago

Iba a casarse y a tener hijos

Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…

1 semana ago

Nunca hizo las preguntas apropiadas…

...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…

2 semanas ago

Octubre traería…

...sus propias historias. 

2 semanas ago

Llevaba unos cincuenta años sin ver algo así…

...una mujer tan hermosa. 

2 semanas ago