Buen ánimo
-Siete mil quinientos cincuenta millones de personas- respondió- y no confunda el mundo de aquí afuera con el de ahí adentro.
–Eva no tiene paraíso, es el título- aterrizó.
-¿Y de qué va?- preguntó la mayor.
-De eso, ya se sabe. Es una novela de una sola frase.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…
...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería. La quería querer, que se dejase.