-Y quién cuida al cuidador. ¿Quién lo sostiene?, ¿quién?- insistió ella, marginada, como sin voz.
-Hable por favor. ¿El cuidador?- adujo.
-Perdió todo un año de trabajo levantándome. Si no hubiese sido por él… Ufff. Es que… ¿Y ahora?, ¿extrañarán?- expresó sin decir más.
-¿Eso es todo?- adujo de nuevo el agente no convenciéndole el razonamiento.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…
...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería. La quería querer, que se dejase.