Al final de la adolescencia fue cuando empezó a pegar a las mujeres. Cuando lo trasladaron a Roma y se creyó todo un dramaturgo, aprendió oficio. Conoció a una joven actriz a la que casi deja en silla de ruedas. Pero el magnetismo de la necesidad se impuso a las reticencias:
-Mi abuela me enseñó a leerlas. Se puede saber mucho de una persona por las líneas de la mano -lo usó para sus disculpas.
Le interesaban las personas con sus propios defectos, fracasadas de sí mismas. Y la quería. Era una malquerida que no…
...en tierra de santos y pecadores; demasiado enfermos para mejorar.
La quería por quien era cuando estaba con ella. Y se frenó todo de golpe.
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…