Categories: Extraños (Blog)

Ahogar un grito en la garganta

Había encontrado el sitio donde ahogar un grito en la garganta. Tiempo atrás pegó brincos en la cama, persiguió a la gata bajo la cama y las cortinas, hizo círculos verdes, miró lo alto de la hierba, y hasta oyó susurros a su derecha.

No estaba en agrestes senderos, ni el pantalón se le enganchaba en la maleza o caminaba con cautela ni sospechaba de zumbidos que le salían de sí o del horno.

Había encontrado su sitio. Un mar gacho y apagado de silencio inmediato cuando lo precisaba. Donde dar pasos. Y en otros, de acelerarse y converger en los rugidos.

Todo, de forma impulsiva, escabulléndose.

El anillo reposaba sobre el fondo. El rubio oxigenado jamás le favoreció, ni el jodido pañuelo que lo tenía todo y no tenía nada, siempre cogido por la gravedad de la luz: hasta en la cuaresma de sangre.

Pedro Belmonte Tortosa

Share
Published by
Pedro Belmonte Tortosa
Tags: cuaresmaencontrar su sitiogravedad de la luzsilencio inmediato

Recent Posts

Peaje de libertad

Luces aún encendidas al amanecer.  

4 días ago

Iba a casarse y a tener hijos

Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…

6 días ago

Nunca hizo las preguntas apropiadas…

...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…

2 semanas ago

Octubre traería…

...sus propias historias. 

2 semanas ago

Llevaba unos cincuenta años sin ver algo así…

...una mujer tan hermosa. 

2 semanas ago

Le pareció tan bonita…

...que no pudo recordar luego cómo era, y la quería.  La quería querer, que se dejase. 

2 semanas ago