Esa grumete, metida a almirante, estaba recordando las lecturas de El Viejo y el Mar:
-Allá arriba, junto al camino, en su cabaña, el viejo dormía nuevamente. Todavía dormía de bruces y el muchacho estaba a su lado contemplándolo. El viejo soñaba con los leones marinos.
A quienes desean entonar, la insaciable canción del pirata
Extracto Flores de plástico (PEBELTOR)
No había hecho más que esperar, sobre todo desde que se marchó en primavera. La cuarta o quinta vez. Esperar…
Aparte de los pocos millonarios a los que trataba por dinero, dedicaba todo el tiempo a visitar hospitales infantiles. Sufría…
...ahora ya sabía todas las respuestas. Sucedió en una franja de tierra larga y estrecha con playas a uno y…