Categories: Extraños (Blog)

El canto de los corazones rebeldes

Tenía una belleza insoportable. Ni resentida ni traidora la madre recién nacida, quien sonriendo estaba más guapa.

Las tardes le eran un laberinto, noches de puro dolor, sola en silencio. Ahora bien, cuando podía, practicaba el yoga sensible al trauma.

Puro susurro del fuego, devolviéndole al aire al tenerle, tenerse, cuidándose mucho la nueva mamá, papá, frente al ruido: hermanos.

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa
Tags: hermanosmamápapápuro doloryoga

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