Amor es comer con hambre y beber con sed, le dijo él a ella. ¡Sois unos putos locos en tu…
-Yo dejaría el whisky para después -esbozó con aplomo-, igual le hará falta, ¿no? -fue incapaz de obviar el brillo…
En aquel momento en el que le estiró el brazo derecho sujetándola y llevándosela, ella no se acordó de lo…
Quien menos se estremecía era el hombre de tantísimos años, que solía dirigir su mirada suplicante a la alta mar…
Aquella tarde, en vez de preguntarse ¿por qué los camiones no habían podido entrar a la ciudad?, se organizaron los…
A partir de ahí, la suerte, antaño esquiva, se alió descaradamente con él. Cuando se quitó la bata húmeda y…