Categories: Entrevistas/Reseñas

Ir de la mano con alguien

Lo sabemos, lo sabemos bien; y sin embargo siempre da algo de pavor cuando alguien nos revela esa cadena que se ha convertido en lo que somos.

El amor llega con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Vive muy a nuestro pesar; a ratos fue feliz, en otros menos. Tiene infancias y adolescencias, antes y después. Crece. Crece tanto como las horas en donde no hubo nadie.

Resulta igualita a la vida de la gente del campo que es honesta. O a tirar de un caballo, unas veces borrico y en otro corcel, pasando por rocín, trotón, penco y jamelgo. Lo mismito que llorar sonriendo o ir de la mano con alguien.

Que me haya tocado a mí contarlo es lo de menos. No es mucho, pero es un comienzo… somos todos escapados. Y lo que importa no es cagarla.   

Pedro Belmonte Tortosa

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Pedro Belmonte Tortosa
Tags: el amores un comienzoinfancias y adolescenciasllorar sonriendo

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