–Los tipos que te disparan a ti suelen dispararme a mí. Esa es toda la ventaja que vas a tener. Debes darte prisa -llegó a escuchar Fabrizio.
Tenían el mejor de los mundos posibles. No era casual que lo que peor les sentase fuese la autocompasión o la pérdida de las cosechas.
No quería ni mirarle, siempre hermosa y con los dedos largos y las venas marcadas. La niña que fue. Hasta…
En Villaciruela estaba prohibido leer, escribir. Las señoras habían de serlo siempre, admirables en cualquier circunstancia. Afortunadamente siempre existía otro…
Por muy diferentes o parecidas que sean, y cosas hirientes que se digan, las religiones unen a las personas. No…
Mientras las gentes del lugar afrontaban sus problemas, otras tomaban conciencia del dolor con una honestidad entrañable. Uno de cada…