Siempre salían antes, sobre las nueve menos cuarto, para ajustarse al horario de la iglesia que les servía de coartada.…
Todavía faltaban unos minutos para las ocho. El bebé, por entonces, ya circulaba junto a su madre por el andén…
Como si no supiera caminar, como si no supiera querer, a su edad era poco más que una ladrona de…
Hizo de todas las cartas de amor un libro y le puso en la cima de sus besos una pared…
Después de pasar casi dos años en celdas abarrotadas de hombres sucios, durmiendo con las piernas encogidas, áspera y sin…
Parecía quererle, más que a sí misma. Si bien, en las últimas esquinas de sus pechos dormidos el valor dejaba paso…