...del cielo te caen los clavos.
...como llamar a una cabina de teléfono.
Mientras las gentes del lugar afrontaban sus problemas, otras tomaban conciencia del dolor con una honestidad entrañable. Uno de cada…
...para la gente que oye, y la gente que escucha.
Sin código de conducta no se iba a ninguna parte. La aterradora vida salvaje y aquellas pequeñas cosas de lo…