Aceptó el café, tan castaño como sus ojos, que se desenfocaron. Ella le sonrió, sembrándosele las mejillas de los ininterrumpidos…
El interior del asilo no tenía mejor aspecto que el exterior. La discreción truncada fue esa: caballos salvajes corriendo. Picores,…
En la universidad le dio igual la liberación de la mujer, enarcó las negras cejas, poco más. Las mordaces opiniones…
Cuando llegó el otoño, con el amanecer de las mañanas más oscuras y un sol que se crecía imponente hacia…
Y llovieron pájaros en una soledad parcialmente compartida, hermosa y triste. El día de lluvia en Nueva York fue así,…
Ese algodón de invierno, también hermosa alma de verano, en la noche que conduce al día y el blanco de…