En los edificios de alrededor las cocinas no mostraban costurones de guerra, ni eran patrimonio de la humanidad de uno…
Minutos antes había desmadejado sobre la cama, entreabriendo los ojos, a una de las hijas de esa mujer que les dio cobijo, alimento…
Fingían estudiar un escaparate o esperar a alguien en una esquina, si acaso. Presos. Al cabo del día mi hijo…
Siempre salían antes, sobre las nueve menos cuarto, para ajustarse al horario de la iglesia que les servía de coartada.…
Todavía faltaban unos minutos para las ocho. El bebé, por entonces, ya circulaba junto a su madre por el andén…
Como si no supiera caminar, como si no supiera querer, a su edad era poco más que una ladrona de…